Trópico de Cáncer

"Así como la gente se protege contra la invasión de su intimidad mediante sus altos muros, sus cerrojos y postigos, sus porteras gruñonas, desaliñadas y de lengua agilada, así también han aprendido a protegerse del frío y del calor de un clima vigoroso y tonificante. Se han fortificado: protección es la palabra clave. Protección y seguridad. Para que puedan pudrirse con toda comodidad.

(…)

Cuando veo las figuras de hombres y mujeres moviéndose con desgana tras los muros de su prisión, resguardados, recluidos por unas breves horas, me siento asombrado ante la capacidad potencial para el drama que todavía hay en esos débiles cuerpos. Tras los muros grises hay chispas humanas, pero nunca una conflagración".

Henry Miller, Trópico de cáncer. Mi edición es demasiado mala como para poder citarla. Dedicado a Belzebú. y a las fronteras, especialmente aquellas que se convierten en muros que nos impiden actuar (aún a sabiendas que sin ellos cabe la posibilidad de caerse a un precipicio).

Para descargarse el libro en formato .pdf: http://www.katarsis-net.com.ar/downloads/miller.henry-tropico.de.cancer.zip.

En www.katarsis-net.cin.ar encontrareis numerosos libros gratis.

 

 

[@more@]

Desactiva els comentaris

La alegría

Primero de todo quería hablar de las sombras que proyectamos. A veces no corresponden con lo que creemos ser. Y al revés: muchas veces llegamos a conclusiones absurdas, a deformar nuestra imagen como en una de aquellas galerías de espejos. La imagen real sigue siendo la que es. Uff, menos mal.  

He pensado en ello desde que entré en la exposición SónarMática ayer. Pero además, he encontrado en YouTube una obra de Takagi Masakatsu llamada Birdland que me ha recordado mucho la misma estética. Yo y los pájaros… Por alguna razón que desconozco (y que espero que siga siendo así) los pájaros significan para mí únicamente una cosa: libertad. Y la libertad no la concibo sin la felicidad. Lo que sucede es que la libertad no se realiza nunca, más bien diría que es hacia donde nos dirigimos y lo que buscamos en nuestras vidas, como la culminación de uno mismo. ¿Y qué sino es la felicidad? Si recuerdo los momentos más felices de mi vida, todos se caracterizan por una cosa: durante ese tiempo, soñaba frecuentemente que volaba. Volar en sueños es para mí un índice de mi felicidad. Vale que ésta no sea sólo alegría, pero en gran parte sí. "Alegría, como un payaso que grita", que cantan en la última obra del Cirque du Soleil.  

Vi tocar a Takagi Masukatsu en directo una sola vez. Fue muy emocionante verle tocar de esa forma el piano, pequeño y encorvado, con la videoproyección que él mismo había creado detrás. Fue uno de los mejores momentos que he compartido últimamente y me recordó también a lo de la alegría. Las dos piezas que vi fueron Tidal y 18 Portraits of Atlas, ambas del 2006.

        

¿Y todo esto por qué?

Porqué esta semana estoy muy desconcertada y he recordado el poema de Benedetti “Defender a la alegría”. En él nos hace una enumeración de todas las cosas de las que debemos proteger a la alegría (de la rutina, los miserables, de la melancolía, de las vacaciones…). Y acaba así:

“y también de la alegría”.

[@more@]

1 comentari

Metamorfosis obligada de Clara

[André Breton, Nadja. Madrid: Cátedra, 2000]

Pienso en Clara y en cómo la convertí en Nadja nada más terminar el libro, en parte porqué solía decir muchas cosas que despertaron en mi esa creencia infundada. Me habló de patafísica, ¡sí!, de patafísica; y yo acababa de leer Cortázar y ese “caer continuo en las excepciones” y “el fracaso de las leyes de la vida” y era imposible no relacionarla con ello. Ella creía que el amor no es algo que podamos tener en nuestras manos porqué corre el riesgo de caerse y romperse en mil pedazos. El amor, según ella, debe dejarse libre. Como el pájaro que alimento desde la semana pasada, decía, que no tiene jaula (ni tan siquiera plumas). El pájaro me tiene por su madre y me silba cuando entro en el estudio y me da picotazos en la mejilla y quiere dormir encima de mi barriga pero yo no le dejo porqué tengo miedo a aplastarlo mientras duermo. Siempre decía esas cosas y a mi me emocionaba su manera de ser entre torpe y delicada. Reconocía siempre sus ademanes a la luz de la literatura. Yo sabía, en el fondo sabía, que había la Clara empírica y el personaje Clara-Nadja que de ella me había formado. Pero para mi, como nos sucede a todos, Clara no era solamente lo que era sino lo que yo quería ver y era conciente tanto de mi propio engaño como de que el engaño es lo más natural en las relaciones. Yo me engañaba. Ella tan sólo sugería y era mi engaño el que me seducía y tal vez yo también lo seduje a él.

 

[@more@]

3s comentaris

LA INDIFERENCIA

Entra La Chica con un montón de figuritas de barro en la mano.

Chica. – (Mostrando uno a uno los animales de barro) Aquí el ornitorrinco. Aquí el hipopótamo. La marsopa, aunque parece una ballena, el kiwi, el castor… ¡Tengo unas ganas de entregarlos! Todos mirarán mis animalitos y me pedirán más. Tigres, puercos espines, gaviotas. Todo el mundo vendrá a mi para pedirme por favor que les haga uno.  

Entra el Chico vestido con una camisa de cuadros y unas gafas redondas. 

Chico. – Hola (a La Chica) 

Chica. – ¡Hola! (efusivamente. Ella le abraza largo rato).  

Chico. (separándose) – ¿A ver qué tienes ahí? (Como si hablara a una niña) Vaya, te han quedado muy bien. Mañana píntalos con mucha dedicación. Te quedarán muy bien. Mi tortuga… mira, te he traído una foto de mi colección de tortugas (se la enseña, ella se acerca a examinar la foto). La tuya está aquí (señalando con el dedo). ¿La ves? 

Chica. – Sí, sí, ya veo (sonriendo, alegre). Me han encargado muchas. Me sabe un poco mal por ti, tenía que ser un regalo para ti pero enseguida todo el mundo se interesó por ellas, no lo pude controlar. 

Chico. – No importa (acariciándole la mejilla). 

La Chica inclina su cabeza hacia su mano y le mira con tristeza.

Chica. – Pero tu figura de barro era especial. La hice con más cariño. 

Chico. – Gracias. No te preocupes, puedes hacer las que quieras. Pero sólo regálaselas a la gente que quieres. No te vendas.  

Chica. –  Caben formas muy distintas de amor. 

Chico. – Lo sé. El camarero te parecía simpático y por eso te apetece hacerle un búho. Es fantástico. 

Chica. – Gracias (sonriendo tristemente).  

El Chico  le da un beso en la mejilla y se va. La Chica deja los animales de barro en el suelo y vuelve a sentarse en la silla de mimbre.

[@more@]

Desactiva els comentaris

Dibujo

[@more@]

No tengo nada que decir excepto que:
"what it all comes down to is that wverything's gonna be FINE FINE FINE".

Desactiva els comentaris

Dibujo

[@more@]

No tengo nada que decir excepto que:
"what it all comes down to is that wverything's gonna be FINE FINE FINE".

Desactiva els comentaris

El bar dels escriptors

“Tal i com comencen (i, de vegades, acaben) centenars de cartes, començo a escriure amb la convicció de que, no ja només que no sé gaire què dir, sinó que no tinc res a dir. Últimament sempre tinc la sensació d’haver-me buidat i haver passat a ser una figura que va fent sense tenir masses motius. I no em queixo. Podria ser molt pitjor. No tiro hores per la finestra mentre miro un paisatge al que m’esforço a atribuir-li significats construïts per no creure’m de veritat indiferent. Vaig fent i punt, i així no pateixo; però necessito deixar constància d’aquest fluir, potser de la pitjor manera possible, desprotegida, en un bar al que he entrat per primera vegada i amb un bolígraf gastat que només deixa caure errors gramaticals i faltes d’ortografia.

Però, per què escriure i per què per no dir res? Perquè en el fons necessitem certa seguretat. Creure d’alguna manera que tenim cert control del que ens envolta. Fixar-ho. També es pot fixar la incomprensió i la incertesa. Feia temps que volia escriure’t i em diràs per què no ho vaig fer: no hi havia motius. Ara tampoc n’hi ha per fer-ho: m’agradaria que estiguessis aquí, t’agradaria el bar; això és tot. Té la porta i les finestres de fusta i quatre ventiladors antics, de sostre, formant un quadrat.”

27 / gener/ 2007


Potser aquesta no era la millor forma de començar després d'aquest llarg parèntesi en que vaig deixar d'escriure al blog, i fins i tot vaig esborrar-ne qualsevol rastre. Però torno a començar, com sempre en aquest anar i venir, espantant i cridant els monstres.

[@more@]

2s comentaris