LA INDIFERENCIA

Entra La Chica con un montón de figuritas de barro en la mano.

Chica. – (Mostrando uno a uno los animales de barro) Aquí el ornitorrinco. Aquí el hipopótamo. La marsopa, aunque parece una ballena, el kiwi, el castor… ¡Tengo unas ganas de entregarlos! Todos mirarán mis animalitos y me pedirán más. Tigres, puercos espines, gaviotas. Todo el mundo vendrá a mi para pedirme por favor que les haga uno.  

Entra el Chico vestido con una camisa de cuadros y unas gafas redondas. 

Chico. – Hola (a La Chica) 

Chica. – ¡Hola! (efusivamente. Ella le abraza largo rato).  

Chico. (separándose) – ¿A ver qué tienes ahí? (Como si hablara a una niña) Vaya, te han quedado muy bien. Mañana píntalos con mucha dedicación. Te quedarán muy bien. Mi tortuga… mira, te he traído una foto de mi colección de tortugas (se la enseña, ella se acerca a examinar la foto). La tuya está aquí (señalando con el dedo). ¿La ves? 

Chica. – Sí, sí, ya veo (sonriendo, alegre). Me han encargado muchas. Me sabe un poco mal por ti, tenía que ser un regalo para ti pero enseguida todo el mundo se interesó por ellas, no lo pude controlar. 

Chico. – No importa (acariciándole la mejilla). 

La Chica inclina su cabeza hacia su mano y le mira con tristeza.

Chica. – Pero tu figura de barro era especial. La hice con más cariño. 

Chico. – Gracias. No te preocupes, puedes hacer las que quieras. Pero sólo regálaselas a la gente que quieres. No te vendas.  

Chica. –  Caben formas muy distintas de amor. 

Chico. – Lo sé. El camarero te parecía simpático y por eso te apetece hacerle un búho. Es fantástico. 

Chica. – Gracias (sonriendo tristemente).  

El Chico  le da un beso en la mejilla y se va. La Chica deja los animales de barro en el suelo y vuelve a sentarse en la silla de mimbre.

[@more@]

Aquesta entrada ha esta publicada en General. Afegeix a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

Els comentaris estan tancats.